Después de varios días sin saber que escribir, decidí hacerlo sobre las incongruencias que muchos “luchadores sociales” cometen.
Mucho hemos oído hablar de los luchadores sociales, que defienden causas justas, que buscan el bienestar común y que dan unos discursos que conmueven a muchos, pero poco o nada hemos oido hablar de aquellos que no solo dicen palabras bonitas para convencer sino que sus hechos hablan sin palabras.
Claro ejemplo de esta doble moral son los políticos que cada vez que se aproximan las elecciones preparan unos discursos en los que prometen el bienestar y el progreso pero que en su trayectoria y vida personal no son mejores que los delincuentes. Y ante la falta de políticos honestos, la gente se ha tenido que refugiar en organizaciones populares y ha vuelto ha creer en los lideres de estas organizaciones, pero ¿que pasa cuando estos lideres también son incongruentes? pasa que arrastran a todo el movimiento al fracaso, que se pierde la credibilidad y la esperanza de que realmente se puede alcanzar un cambio político, social, ambiental o lo que sea que se busque.
Esto demuestra que nesecitamos a lideres que jamás pidan algo que ellos nunca han hecho, que piensen antes de actuar y que jamás nos traicionen.
Así que todos aquellos que quieran ser “luchadores sociales” para cambiar a su colonia, estado, país e incluso el mundo empiecen haciéndolo en su propia persona.
“SI QUIERES CAMBIAR AL MUNDO CAMBIATE A TI MISMO”
(Mahatma Gandhi)



Sólo una palabra...
¡Anarquía!